El hechizo de los vestigios romanos
En el caso de las atracciones turísticas que posee Roma podemos decir que son muchas. Un primer itinerario de viaje podría ser visitar por lo mañana el Coliseo, el Foro Romano, el Campidoglio y el Panteón. En la tarde se puede visitar la Plaza Navona, la Fontana di Trevi y la Plaza de España. Al llegar al Coliseo, uno se queda maravillado ante la espectacular construcción que se tienen en frente. Esta joya arquitectónica es el mayor vestigio que los romanos pudieron dejar al mundo entero. Por este motivo, los viajeros se acercan a conocer este lugar destinado en el pasado a albergar las luchas entre las fieras y los gladiadores. Hoy en día, el paso del tiempo ha hecho que la estructura se debilite y que sol quedan al descubierto las grandes aperturas que se pueden apreciar desde hace un buen tiempo atrás.
Luego, el siguiente destino del viaje es el Foro Romano. Este sitio arqueológico es el más importante de la ciudad. En tiempo de los romanos era el centro de la ciudad. Por este motivo, es que tiene tanta acogida entre los turistas. En sí, debemos poner en practica toda nuestra imaginación para poder visualizar todo lo que había en esa época. Solo basta cerrar los ojos y pensar en el aspecto que lucía. Construcciones espectaculares que se confundían con la gran cantidad de personas que llegaban hasta allí.
El siguiente lugar a recorrer el la plaza de Campidoglio. Esta se ubica pasando la plaza Venecia, después del Vittoriano. Este lugar, a pesar de los siglos, ha sabido conservar ese toque predominante que la ha caracterizado ante los ojos de los viajeros. La plaza es considerada por los entendidos en el tema como una de las más bellas y elegantes de toda Europa. Obviamente esto es así ya que su diseñador fue el famoso Miguel Ángel. En esta plaza se puede acceder a los afamados Museos Capitolinos. En su interior se puede apreciar la colección de arte más grande del planeta. Allí podemos hallar esculturas de gran valor como la Venus Capitolina o el Gálata Moribundo. En el ámbito de la pintura, existen muchas que van desde el siglo catorce hasta el dieciséis. Autores de renombre tales como Caravaggio, Bellini y Tizona son reconocidos gracias a las obras que se exponen en estos museos. La estatua genuina hecha en bronce de Marco Aurelio aún se conserva de manera intacta en los Museos. Por suerte, pudo salvarse de las destrucciones que siglo a siglo fueron menguando los vestigios artísticos.
Luego, el viaje continua por El Panteón. Esta obra maestra es una de las más excepcionales que se han podido construir hasta el día de hoy. Por esta razón, muchos visitantes llegan hasta aquí para poder presenciar la belleza de su construcción. No debemos olvidar que este lugar se encuentra en muy buenas condiciones de conservación. Si se le compara con otras construcciones de la antigüedad, esta es la que se lleva el primer lugar. Es muy común que tanto los romanos como los viajeros foráneos se aproximen hasta este monumento para percibir esa aura que le imprime el haber sido edificado hace mil ochocientos años. Resulta increíble ver como las generaciones han pasado y este lugar se mantiene imperecedero. Cuando uno llega hasta donde se encuentra y se sitúa al frente de tal estructura, puede creer que la fachada es de un templo griego. Es muy similar, obviamente por las influencias que recibió de ese pueblo. Sin embargo, al ver su interior (la gigantesca cúpula y la rotonda) uno se da cuenta que el modelo arquitectónico es de tendencia romana. En este lugar conocido como El Panteón se ubica la tumba de la familia Savoya y del celebre pintor Rafael.
Ya en la tarde, el trayecto turístico nos lleva a la Plaza Navona, la cual es una muestra palpable de la Roma barroca. Este sitio es muy frecuentando actualmente, por eso, resulta peculiar el ver como ha mantenido su influencia ya que es una de las zonas más antiguas de toda la ciudad. Asimismo, cabe señalar que la forma alargada de la plaza es la que le da ese toque distinto y llamativo. Otro detalle que es importante de resaltar es el que se vincula a la forma actual que tiene la plaza. Esta se dio en la era barroca, siendo la fuente de los Cuatro Ríos, el palacio Pamphilj y la iglesia de Santa Inés sus principales atracciones. Cuando uno se refiere a los gigantes de la fuente, se hace colación a los cuatro ríos que eran considerados en esa época (1651) como los de mayor tamaño en cada continente. Estos eran el Danubio en Europa, el río de la Plata de América, el Nilo en África y el Ganges en Asia. En el pasado, la Plaza Navona era un espacio dedicado al mercadeo, donde también se realizaban grandes celebraciones. Habían muchos desfiles de los coches de las familias de alto poder adquisitivo. Hoy en día, ese toque de vivacidad no lo ha perdido. Más bien, lo sigue manteniendo con las características particulares de cada generación. Esta plaza es un centro activo en cuanto a cultura se refiere. Muchos turistas vienen hasta aquí para poder apreciar las soberbias actuaciones de los artistas de la calle, las bellas obras de los artesanos y los refinados cuadros de los pintores. La mezcla entre lo popular y lo selecto es algo que hasta ahora nadie puede explicarse. Beber una taza de café en alguna de sus terrazas es el complemento ideal para concluir esta visita.
Siguiendo con el recorrido, el próximo destino a visitar es la Fontana de Trevi. Al verla uno puede percibir claramente como el agua es una símbolo de prosperidad, cambio y salud. El embrujo de este lugar radica en el contraste existente entre su notable tamaño y su pequeña plaza donde se localiza. Poder ver en el centro de la fuente, como la personificación del Océano parece surgir del agua hace que los visitantes se queden sorprendidos ante tal suceso. La tradición indica que se debe lanzar un moneda a sus aguas para así poder asegurar una vuelta futura a Roma. La forma correcta de llevar a cabo esta costumbre es ponerse de espaldas y tirar la moneda con la mano derecha por detrás del hombro izquierdo.
Por último, la visita concluye en la Plaza de España. Esta zona es la más prestigiosa y refinada de todo el centro histórico de Roma. Este lugar es y ha sido un perfecto punto de encuentro tanto para los artistas romanos como para los que llegaban del exterior. Estos en el pasado se instalaban en los hoteles y en los hostales de las calles aledañas. Asimismo, no debemos olvidar que todos los años en primavera se embellece la escalinata de la plaza. Se le decora con azaleas de colores para que así sea el marco ideal para un desfile de modas. Otra atracción que también es muy bonita es la fuente de Barcaccia, la cual simboliza una barca semihundida. De la plaza, uno se puede movilizar para diversos lugares, no obstante, en las calles aledañas se pueden encontrar una gran variedad de tiendas vinculadas al negocio de la moda. Estos locales son de gran prestigio y reconocidos a nivel internacional, por eso, numerosos viajeros foráneos vienen hasta aquí para poder comprar las vestimentas ofertadas. Tanto hombres como mujeres, sean jóvenes o adultos, vienen a estas calles para poder comprar lo más selecto y novedoso en cuanto a ropa se refiere. Y no solo eso, también perfumes, zapatos, y demás accesorios para que uno o una se pueda ver esplendorosamente fashion. Una de estas calles, es la famosa vía Condotti, la cual debe ser destacada ya que es considerada por muchos como una de las más elegantes del mundo. Transitar por ella es todo un privilegio. Es por esta razón, que al llegar a Roma, uno de los destinos fijos debe ser caminar por esta calle para se participe de esa elegancia y finura.
Al concluir este itinerario, el viajero quedará sorprendido de todo lo que visto a lo largo del día. Todo el pasado y el presente de Roma lo ha podido apreciar de manera detallada y lo mejor de todo, ha podido estar allí en vivo y en directo sin necesidad de que se lo cuenten o que vea las fotos por la Internet. Por eso, no queda otra cosa más que decir. Roma es una ciudad que te atrapa y no te deja ir. Al final uno cae en la bella tentación y no quiere irse nunca de la capital italiana. Capital de los recuerdos y de la historia.
Otra ruta turística que los viajeros pueden tomar es la que va desde la Ciudad del Vaticano (mañana), pasa por Castel Sant’Angelo, la isla Tiberina y Trastevere (tarde). Ya en la Ciudad del Vaticano, uno puede apreciar la basílica de San Pedro, la cual es impresionante desde el punto de vista arquitectónico. Verla frente a uno es una experiencia excepcional, por eso, las fotografías en este caso no sirven. Solo estar allí nos podrá hacer vivir una sensación mágica. Lo que más llama la atención es su magnífica decoración, el tamaño del edificio y las obras de arte que hay en su interior. Poder contemplar la hermosa cúpula construida por Miguel Ángel es algo que al menos se debe vivir una vez en la vida. Otros tesoros que se pueden encontrar en San Pedro son el baldaquín barroco del altar mayor, la estatua de bronce de San Pedro y la Piedad. Un pequeño problema pero que puede ser solucionado con previsión es el que se vincula al poco espacio que hay en la zona. Por este motivo, se permiten una cantidad limitada de personas. Cuando la visita es consentida según la disponibilidad de tiempo, se lleva a cabo con guías que se especializan en todo lo referente al Vaticano. El tiempo promedio que demora este recorrido es de una hora y media aproximadamente. Cabe acotar, que los Museos Vaticanos son otra alternativa para visitar cuando uno se encuentra en el Vaticano. Allí hay una gran colección de piezas añejas tanto de Grecia, de Roma, de Egipto, y de la época del Renacimiento (frescos de la Capilla Sixtina y las Estancias de Rafael). En esta obra de Miguel Angel, se encuentran los afamados frescos del siglo quince de Perugino, Ghirlandaio y Botticelli.
Luego, en la tarde, el viaje prosigue y se llega a Castel Sant’Angelo. Para llegar a este lugar se emplea la vía de la Conciliación. Al visualizar su estructura nos podemos dar cuenta que es un ejemplo claro de cómo el pasado con el presente se combinan y siguen participando en el diseño urbano de la capital. Hoy en día, las estructuras antiguas son transformadas y nuevamente utilizadas para que en ellas se asuman nuevas funciones de trabajo. Gracias a esto, la ciudad aún mantiene un papel sumamente activo en la historia de Italia. Lo ideal es visitar las cincuenta y ocho salas del Museo de Castel Sant’Angelo. Al recorrerlas uno puede presenciar dieciocho siglos de historia. Asimismo, se recomienda ir a sus terrazas para poder ver la ciudad en su totalidad. Una espectacular vista panorámica es una de las cartas de presentación de este lugar.
Después, de estar en la Ciudad del Vaticano y en Castel Sant’Angelo se va a Trastevere. Este barrio es uno de los más peculiares de Roma. Lo que caracteriza a esta zona son sus plazas y sus calles coloridas, las cuales todavía tienen un aspecto netamente romano. Cuando uno esta aquí, es aconsejable visitar la añeja basílica de Santa Maria in Trastevere. Los mosaicos de Santa Cecilia y de Pietro Cavallini son muy interesantes de ver. Si uno quiere volver a vivir la era del Renacimiento, se debe ir la Farnesina. Allí, uno puede sentir esa aura que se vivió hace más de quinientos años. Otras atracciones que tiene también el Trastevere son sus restaurantes, los cuales son perfectos para poder pasar una velada agradable.
Otras atracciones que se pueden visitar al momento de llegar a Roma son los museos. Por ejemplo, está el Museo Vaticano, donde se encuentran los impresionantes frescos de la Capilla Sixtina. Además, está la Galería Nacional de Arte Antiguo. Aquí, están las obras de Piero della Francesca, Rafael y Fray Angélico. Otro sitio de gran relevancia es la Galería Borghese, la cual se localiza al interior de la Villa Borghese. En este edificio construido en el siglo diecisiete podemos encontrar una espectacular colección de esculturas y pinturas. El Palazzo Doria-Pamphili es otro museo de gran renombre. Aquí, podemos encontrar diversas obras, entre las cuales se destaca el retrato del Papa Inocencio X hecho por el pintor Velásquez. El Museo Nacional Etrusco, ubicado en Villa Giulia, se destaca por albergar en su interior a los afamados sarcófagos etruscos. La Galería Nacional de Arte Moderno, es otro local de la cultura, en donde se puede apreciar una hermosa e importantísima colección de obras modernas. Finalmente, en el Museo de las Termas podemos hallar una serie de antigüedades romanas que datan desde hace varios siglos atrás.
Una atracción que es muy bonita de disfrutar cuando se está en la capital italiana es la que se relaciona al paseo por el río Tiber. Obviamente, este viaje se realiza en barco y es muy interesante llevarlo a cabo. Cabe señalar, que la empresa encargada de realizar este servicio es la Compagina di Navigazione Ponte Sant’Angelo, la cual le brinda al público una serie de ofertas turísticas de primer nivel. Por ejemplo, una de las más importantes es el trayecto que va desde Ponte Marconi hasta Ponte Duca d’Aosta. En sí, este recorrido le permite a los turistas poder evocar el pasado de la ciudad, e imaginar como fue hace siglos atrás. Esta experiencia es única ya que los viajeros sienten como si se teletransportaran en el tiempo y llegaran a la época en la que el río Tiber albergaba en sus orillas a molinos de agua, plataformas pesqueras, puertos, jardines y palacios. Asimismo, no debemos olvidar que el precio fijado para poder disfrutar de este viaje cuesta un euro (solo si es por un recorrido), y supera los dos (2,30€) si se da por todo un día completo. También hay viajes comentados que duran una setenta y cinco minutos y cuestan once euros. Estos se dan en el puerto de Sant’Angelo y son muy reconocidos por los visitantes foráneos.
Una alternativa que es digna de visitar y que se vincula de lleno al entretenimiento es el paseo por los aires. Gracias a los globos aerostáticos, este hecho es una realidad. Este servicio se puede hallar muy cerca de la Puerta Pinciana en la Villa Borghese. Aquí, los turistas pueden deleitarse al máximo viendo la ciudad desde una perspectiva única. En sí, este globo aerostático es el más grande del mundo, por eso, tiene tanto reconocimiento a nivel mundial.
Cabe acotar, que su horario de atención va desde las nueve y treinta de la mañana hasta las seis de la tarde en promedio. No hay horario fijo de finalización. A veces se puede extender un poco más o puede acabar antes, lo importante es poder satisfacer al cliente. Casi siempre, a la hora del atardecer concluyen las actividades en este lugar. Otro dato que es importante de señalar es el que se relaciona al número de personas que pueden subir a este globo aerostático. La cantidad de pasajeros a bordo puede llegar en promedio a las treinta, siendo quince a veinte minutos la duración media del viaje.
Asimismo, cuando llega la temporada de invierno este servicio se suspende por lo dificultoso que puede resultar llevarlo a cabo. En cuanto al costo de este paseo, podemos decir que el precio a pagar es diverso y varía de acuerdo a la edad. En el caso de los adultos, estos deben abonar la cantidad de quince euros, mientras que para los niños la cantidad se reduce a seis. Hay otro precio que se ubica entre los dos anteriores y se vincula a la tarifa reducida, la cual cuesta once euros.
Por último, cabe acotar que hay una oferta para todos los que sean amantes de los paseos y de la diversión. Y esta es la aparición de la Roma Archeologia Card. Gracias a esta tarjeta, los turistas pueden entrar de manera sencilla al Palazzo Altemps, la Terme di Diocleziano, el Palatino, el Colosseo, la Terme di Caracalla, el Palazzo Massimo, la Cripta Balbi, el Mausoleo di Cecilia Metella y la Villa dei Quintili. Lo bueno de esta oferta es que se pueden entrar a todas estas atracciones turísticas por siete días consecutivos. El precio a pagar por este servicio es veinte euros y diez para los habitantes de la Unión Europea que tengan entre dieciocho y veinticuatro años de edad. Aproveche esta oportunidad y disfrute de todo el encanto y la cultura que Roma le ofrece a sus visitantes. Disfrute al máximo cada una de estos recorridos y conozca como vivieron los antiguos romanos. Por un precio módico, usted podrá sentirse como un poblador de la antigua Roma y experimentar la gloria de esta gran civilización.
En líneas generales, las atracciones y el arte van de la mano. Al igual que con los vestigios arquitectónicos. Todo en conjunto genera que Roma sea uno de los destinos más visitados a nivel mundial. Lo ideal es que se contacte con su agencia de viajes y que en su paquete turístico se puedan encontrar todas estas maravillas que acabamos de mencionar. Cada una de ellas, con su encanto particular, cautivan a todo el público. No importa la edad, ni la situación socioeconómica. Lo que realmente importa es que el turista pueda maravillarse por todo lo que ha sucedido en el pasado. Por este motivo, Roma es el lugar perfecto para poder teletransportarse a esas épocas y sentir como vivían sus pobladores. Ahora, después de conocer todos estos vestigios porque no se anima y consigue un vuelo barato que vaya a Roma y pase las mejores vacaciones de su vida. Disfrute al máximo todo lo que le brinda esta ciudad y deje que la cultura sea su principal aliada.
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