Datos culinarios que debe tener a la mano al momento de viajar por Roma
Lo primero que podemos decir que es en la capital romana la comida es extraordinaria y variada. En sí, con esta premisa, podemos deducir que a lo largo y ancho de la ciudad se puede disfrutar de un buen plato, tanto en los establecimientos asequibles como en los costosos. Por lo general, la mayoría de locales sirven recetas de calidad, las cuales son en muchos casos baratas. Lo que si vale la pena mencionar es que en la capital, se respetan las tradiciones culinarias que han primado a lo largo de las décadas y lo siglos.
Recuerde que si lo que quiere es ahorrar, la mejor zona que puede visitar es Termini. En este sitio los turistas extranjeros pueden encontrar una diversidad de restaurantes que se caracterizan por el buen servicio y por el ambiente agradable que se respira al interior de sus instalaciones. En esta misma zona, también se recomienda visitar los locales en donde se ofrece el servicio de comida al peso. Finalmente, las pizzerías también son otra opción respetable. Cabe señalar, que el Trastevere es otro sitio ideal para comer, ya que allí se localizan muchas trattorias de primer nivel, que se caracterizan por ofrecer recetas a precios cómodos. Por otra parte, no olvidemos que lo mejor de la comida en Roma se encuentra en los restaurantes cercanos a los lugares históricos y/ monumentos, así como en los alrededores del Vaticano.
Si hablamos de las especialidades de la casa, podemos afirmar que las carnes son las más solicitadas por los comensales. Una que se pide mucho es la carne Toscana, así como la salchicha roma, la cual puede ser degustada con picante o sin picante. Si gusta de algo más dulce, puede comer los helados, los cuales son realmente exquisitos aunque algo costosos. Por lo general, suelen costar seis euros en promedio. Como dato añadido, se puede decir que la heladería de mayor trascendencia es la Heladería Gelato di San Crispido, la cual se sitúa en Vía della Panetteria, número 42. Como referencia, se ubica a poca distancia de la famosa Fontana de Trevi.
Otros postres que pueden ser solicitados por los turistas son el tartufo negro y el tiramisú. Recuerde que puede pedir ambos en la mayor parte de los establecimientos culinarios, aunque tenga cuidado con los precios, ya que pueden ser muy altos a veces. Si hablamos de bebidas, los vinos son típicos en la capital, siendo la variedad su principal característica. Una opción que no puede dejar de lado es el vino blanco, el cual suele ser servido en una jarra. Algo que llama la atención de esta bebida es su sabor suave y delicado. Para los que deseen beber un poco de líquido, pueden pedir una botella de agua sin gas, que suele costar tres euros.
De otro lado, el horario de apertura de los restaurantes en Roma promedia entre la una y las tres de la tarde. En cuanto a las cenas, estas se sirven por lo general entre las ocho y las once de la noche. En resumen, podemos decir que la comida en la capital es considerada casi como una ceremonia, por esta razón, se recomienda que los viajeros foráneos tomen esta experiencia como una vivencia y no como una simple oportunidad para alimentarse. Ahora que ya sabe más datos sobre la gastronomía romana, no lo piense más y aliste las maletas. Anímese a viajar a la capital de Italia y disfrute de todos sus encantos culinarios. Será una vivencia que difícilmente podrá olvidar. Se lo aseguro.
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